Aseguran que el chequeo médico de Evo no implica enfermedad

“Él está en Cuba por un chequeo médico (que no es lo mismo que una enfermedad)”, dice Sacha Llorenti, exministro de Gobierno y exembajador de Bolivia ante la ONU durante el Gobierno de Evo Morales. “Él” es Evo, que el lunes dejó Argentina y puso rumbo a la isla caribeña, donde estará hasta el fin de semana antes de volver al refugio político recientemente consolidado en la capital bonaerense. Consultado qué tipo de chequeo médico se hará el expresidente en la isla, Llorenti insistió en que será un examen general de rutina y que eso no implica que esté enfermo.

Esta es la segunda vez en menos de dos meses que Morales acude a Cuba para un chequeo general. La última vez fue en diciembre del año pasado, justo antes de mudarse de México -adonde llegó a mediados de noviembre, después de renunciar a la presidencia de Bolivia, después de movilizaciones callejeras que denunciaban fraude electoral- a Argentina.

La vocera del Movimiento Al Socialismo, Marianela Paco, también exministra de Comunicación, dijo que es probable que Morales se haya ido a chequear su problema de garganta (en 2017 le fue extirpado un nódulo benigno de las cuerdas vocales, justamente en Cuba), que se presenta en forma de una tos persistente e incómoda, que le dificulta hablar en público por mucho tiempo sin quedar afónico.

Quedó descartada la especulación de que su viaje estaría vinculado a la tramitación de los papeles para su postulación como primer senador por el MAS en Cochabamba, ya que Cuba no es signatario del tratado de apostillado de La Haya, que permite abreviar trámites, por lo que no podría legalizar documentos en la embajada de Bolivia en La Habana y enviarlos a tiempo para subsanar las observaciones del Tribunal Supremo Electoral.

Ayer, Paco aseguró que los delegados del MAS están trabajando para cumplir con el plazo, que vence hoy a las 18:00.

De lograr salvar las tres observaciones a los documentos de postulación de Morales, el MAS aún tendrá que enfrentarse a las impugnaciones a su candidatura. La última llegó ayer y fue presentada por Rafael Quispe, director del Fondo de Desarrollo Indígena y observa que Morales no residió en Cochabamba en los últimos dos años. El TSE deberá decidir si da la razón a los impugnantes o si valida la postulación de Morales amparado en una sentencia constitucional de 2018 que permite a los candidatos fijar como prueba de residencia el registro electoral.

En Estados Unidos

Pero la imagen de Morales también es factor en las elecciones primarias de Estados Unidos. Bernie Sanders, precandidato Demócrata, fue preguntado sobre el expresidente boliviano en una entrevista. «No me gustan los golpes militares», dijo Sanders a su entrevistador, al referirse a lo sucedido en noviembre en Bolivia. Eso desató la molestia de Tuto Quiroga, aspirante a volver a la Presidencia por Libre 21, que aseguró que es triste que Sanders defienda a Morales.

«Es triste que un aspirante a la Presidencia de EEUU defienda al tirano Evo Morales en Bolivia, quien protege al narcotráfico, buscaba 4° mandato con fraude, en contra de Constitución y violando referéndum 21F», escribió en su Twitter el expresidente que fue embajador de Morales por la causa marítima.

Campaña en redes

Ayer, activistas ligados al Movimiento Al Socialismo hicieron circular un spot de campaña que concluye con el lema Bolivia merece más y que aborda conceptos sobre democracia. «Quien tiene muchos años o quien conoce la historia sabe que faltaba lo básico para muchos y sobraba privilegios para pocos», comienza. Es un plato vacío que se llena con algo parecido a un majadito y se sirve a un niño. Cuando este comienza a comer, una bota militar lo patea. «Entonces, qué democracia prefieres, la que mata gente o la que mata el hambre» se pregunta en el video. Es el primer spot de redes de la elección.

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